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jueves, 22 de diciembre de 2011

Presbiacusia

Es la pérdida progresiva de la capacidad para oír altas frecuencias, empezando por las frecuencias del habla que oscilan entre 500-4000 herzios. Suele afectar a ambos oídos y también a ambos sexos, pero tiene mayor incidencia y gravedad en los hombres.
La presbiacusia se debe al deterioro producido en el sistema auditivo generado por la edad, principalmente a nivel del oído interno y del nervio auditivo. Otros factores que también contribuyen a esta pérdida auditiva son el efecto acumulativo de los ruidos ambientales, la pérdida de los receptores sensoriales del oído interno, factores hereditarios, efectos secundarios de algunos medicamentos, accidentes y traumatismos, etc.
Se presenta en, aproximadamente, un 25% de las personas en edades comprendidas entre los 65 y los 75 años y en un 70-80% de los mayores de 75 años.
En los pacientes con presbiacusia es muy frecuente escuchar la frase "oigo, pero no entiendo" y piden a los demás, por lo general, que hablen más alto y pausadamente, sobre todo cuando hay ruido de fondo.
La presbiacusia ha sido clasificada en cuatro tipos dependiendo del nivel de pérdida de la audición:
  • Presbiacusia sensorial: cuando se debe a la atrofia del órgano de Corti, lo que ocasiona una pérdida brusca de las frecuencias agudas. Se inicia en la mediana edad, progresa lentamente y no afecta a las frecuencias de la conversación.
  • Presbiacusia nerviosa: pérdida neuronal coclear. Se presenta en edad avanzada con pérdida de la discriminación auditiva.
  • Presbiacusia metabólica: se debe a la atrofia de la estria vascular, a nivel de la mitad apical de la cóclea y zonas medias.
  • Presbiacusia de conducción coclear: se debe a la rigidez de la membrana basilar y a características de la curva audiométrica que provoca la caída de agudos. Es una pérdida lenta y progresiva.
El tratamiento utilizado con mayor frecuencia es la adaptación de audífonos, ya que hasta la fecha no hay ningún medicamento ni cirugía capaces de solucionar el problema.

Desde edades inferiores, concretamente hacia los 25 años de edad, existe también una pérdida de audición de las frecuencias muy altas. Esto ha permitido la comercialización en Reino Unido del llamado mosquitono, un zumbido molesto que sólo es audible por niños y adolescentes y que es utilizado como un mecanismo preventivo por comerciantes que quieren evitar la presencia de jóvenes en sus establecimientos. Esto ha producido un gran debate social en este país y de momento el gobierno no lo prohíbe. Su inventor, Howard Stapleton, recibió en 2006 el premio Ig Nobel (una versión paródica del Nobel) por esa investigacion.

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martes, 20 de diciembre de 2011

El inglés al alcance de los niños sordos

La página web http://www.t-oigo.com/ ha puesto en marcha un proyecto para que niños oyentes y con deficiencia auditiva puedan aprender inglés juntos. Dale Sindell, su creadora, quiere utilizar esta web como foro para padres con hijos hipoacúsicos. En él, los padres reciben información tanto de la propia autora, sorda y con un hijo sordo, como de otros padres que aportan sus propias experiencias.
Según Dale Sindell "los niños que se detectan con pérdida auditiva y reciben audífonos e implantes cocleares cuando son pequeños, no necesitan comunicarse con signos". Para ella, la aprobación de la "Ley de la lengua de signos" es muy útil para las personas sordas que utilizan esta forma de comunicación ya que la ley da la oportunidad de acceder a la información a través de los intérpretes de la lengua de signos, del subtitulado y de otros medios de apoyo.

Los niños con hipoacusia que utilicen audífonos o implantes cocleares pueden tener una vida normal, es decir, pueden asistir a colegios normales, aprender a tocar el piano, jugar al fútbol y hablar inglés, entre otras muchas cosas. El aprendizaje de inglés entre niños oyentes y con deficiencia auditivUna profesora sorda imparte una clase de inglésa ha sido demostrado por Dale y sus colaboradoras en una clase común con una metodología distinta a las clases convencionales. Utilizan todos los sentidos del niño a través del juego. Por ejemplo, para aprender vocabulario nuevo utilizaron una caja sorpresa con distintos materiales donde los niños tenían que meter la mano y decir lo que sentían. Según esto podían relacionarlo con algo resbaladizo (slippery) o suave (soft).

Para asegurar el éxito de estas clases de inglés bastan unas pequeñas adaptaciones. La profesora utilizó un micrófono con un emisor de radio FM para aquellos niños que utilizan un audífono y un receptor de FM que amplifica el sonido. Otras herramientas fueron incrustar pelotas de tenis en las patas de las sillas y poner alfombras en el suelo para eliminar el ruido de ambiente y percibir mejor el sonido. Con estas sencillas adaptaciones todos los niños con hipoacusia pudieron seguir la clase al mismo ritmo que los oyentes.

Dale Sindell es uno de los muchos ejemplos de que la sordera no es impedimento para lograr las metas propuestas. Ella, a pesar de tener una pérdida bilateral severa-profunda, utiliza audífonos y usa la comunicación oral en español e inglés con su hijo, que también tiene una pérdida moderada-severa. Esta norteamericana habla tres idiomas, ha trabajado como directora en empresas multinacionales y ha publicado dos libros. Prueba más que suficiente para demostrar que los niños con pérdida auditiva necesitan hacer un esfuerzo específico para desarrollar su lenguaje oral, y es fundamental la audiología y la logopedia y, sobre todo, el apoyo de la familia. Las familias de niños con pérdida auditiva deben tener una actitud de "SI PUEDO".

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sábado, 17 de diciembre de 2011

El uso prolongado de cascos puede producir sordera

Escuchar música en dispositivos con cascos con un alto volumen y durante una periodo de tiempo largo puede causar daños permanentes en el oido, según un estudio realizado en la Unión Europea.
El uso de estos aparatos durante más de una hora al día cada semana durante al menos cinco años puede provocar una pérdida irreversible de la audición. Esto afectaría a entre un 5% y un 10% de los usuarios europeos.
En la Unión Europea el volumen de los reproductores de música está limitado actualmente a 100 dB, sin embargo alertan de que este límite es insuficiente ya que "escuchar música con estos aparatos a un volumen superior a 89 dB durante cinco horas a la seman puede acarrear una pérdida de audición".

Un trabajo realizado en Alemania y publicado recientemente en la revista New Scientist concluye que uno de cada cuatro jóvenes tiene su oído dañado por haber escuchado música a volúmenes muy altos. En este estudio se examinaron unos 1.800 jóvenes de edades comprendidas entre los 18 y los 25 años. Los científicos encontraron pérdida de audición en la cuarta parte de los participantes, siendo los más afectados precisamente aquellos que pasaban mayor tiempo escuchando música a un volumen elevado.La investigación se ha efectuado en Alemania pero los datos podrían ser extrapolables a buena parte de los países desarrollados.

Otro estudio, realizado también en Alemania, hizo un seguimiento a 270 estudiantes y mostró que uno de cada diez jóvenes menores de 18 años ya había sufrido daños en su oído que le impedían mantener y entender una conversación de manera normal. Los investigadores encontraron que los adolescentes que escuchaban música con cascos durante más de dos horas al día y que acudían a una discoteca al menos una vez a la semana, tenían una reducción de 10 dB en su sensibilidad auditiva.

Un sondeo efectuado en Reino Unido, demostró que el 14% de las personas de entre 16 y 34 años utilizan sus reproductores de música personales durante 28 horas a la semana. Más de una tercera parte de las 1000 personas interrogadas en la encuesta dijeron que tenían un zumbido en el oído (señal de daño en la audición) tras escuchar música alta. Según advirtión la Organización de Investigación de la Sordera de Reino Unido, adolescentes y jóvenes adultos que escuchan reproductores de mp3 a un volumen demasiado alto y a menudo se arriesgan a quedarse sordos 30 años antes que la generación de sus padres.
Casi el 49% de las personas encuestadas dijo que no conocía las consecuencias y el 28% dijo que iba a bares, pubs o clubs nocturnos ruidosos una vez a la semana. La organización aconseja seguir la norma del 60.60: no escuchar el reproductor de música a más del 60% de su capacidad y no utilizarlo durante más de 60 minutos cada vez.

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viernes, 16 de diciembre de 2011

Perforación de tímpano

Es una abertura o agujero en el tímpano, una delgada capa de tejido que separa el oído medio del externo.

Causas:
El tímpano vibra cuando recibe las ondas sonoras. Estas vibraciones atraviesan luego los huesos del oído medio y estimulan al oído interno, enviando los impulsos al cerebro. Cuando el tímpano está dañado o, en este caso, perforado, se interrumpe el proceso auditivo.
Las infecciones de oído pueden causar ruptura del tímpano (con mayor frecuencia en los niños). La infección provoca que se acumule pus o líquido detrás del tímpano y, a medida que la presión se incrementa, éste se puede abrir o romper.
También hay otras causas de ruptura como:
-          Trauma acústico: producido por un ruido muy fuerte
-          Barotrauma: producido por la diferencia de presión entre el interior y el exterior del tímpano. Esto puede ocurrir al volar, bucear o conducir en las montañas.
-          Traumatismo: como una cachetada, explosión…
-          Inserción de aplicadores con puntas de algodón o de objetos pequeños en los oídos para limpiarlos.

Síntomas
-          Secrección del oído: clara, con pues o con sangre
-          Ruidos o zumbidos en el oído
-          Molestias o dolor de oído: puede ser intenso y en aumento o puede haber una disminución repentina del dolor seguida de una secreción.
-          Hipoacusia en el oído afectado
-          Debilidad facial o vértigo: en los casos más graves.

Tratamiento
Los objetivos son aliviar el dolor y prevenir o tratar la infección. Para ello puede hacerse lo siguiente:
-          Aplicación de calor para aliviar las molestias
-          Mantener el oído limpio y seco durante el proceso de curación
-          Colocar bolitas de algodón en el oído durante la ducha o baño para evitar que el agua penetre en el mismo
-          Evitar nadar o meter la cabeza bajo el agua
También pueden utilizarse antibióticos para prevenir una infección o para tratarla en el caso de que exista, y analgésicos para calmar o aliviar el dolor.
En algunos casos el médico puede colocar un parche sobre el tímpano para acelerar la curación. Y en casos más complicados puede recurrirse a la timpanoplastica, la reparación quirúrgica del tímpano si este no cura por sí solo.


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jueves, 15 de diciembre de 2011

Síndrome del oído de surfista

También llamado exóstosis. Es un crecimiento óseo debido al contacto reiterado con agua fría y viento frío, por lo que suele afectar a surfistas, especialmente a aquellos que practican surf en aguas frías. Sin embargo, no solo afecta a ellos, también puede afectar a personas que practican esquí, kayak, pesca, navegación, submarinismo y cualquier otro deporte en el que los oídos estén en contacto con el agua y el viento fríos.

Un  estudio realizado en California sobre 251 surfistas descubrió que el 86% de ellos padecían exóstosis en algún grado y casi la décima parte padecían una oclusión superior al 75% en uno de sus oídos.


La exóstosis no es peligrosa en si misma, pero al estrecharse el conducto auditivo se dificulta el drenaje de agua, cerumen y demás residuos que puedan introducirse en el conducto auditivo, lo que favorece las infecciones de oído. Estas, además de ser dolorosas, si son frecuentes pueden llegar a provocar una pérdida de audición permanente. Si no se sigue un tratamiento, el crecimiento óseo puede evolucionar hasta obstruir por completo el conducto auditivo.

El oído de surfista sólo se presenta después de varios años de exposición, por lo que las personas que lo padecen son, generalmente, mayores de 30 años que han sometido sus oídos a bajas temperaturas durante más de 10 años.


Existen dos tipos de cirugía para extraer el hueso. Una de ellas consiste en realizar una incisión detrás del oído y extirpar el exceso de hueso mediante una fresa quirúrgica, mientras que la otra consiste en extraer el hueso introduciendo la fresa quirúrgica directamente en el interior del conducto auditivo.
Tras la cirugía debe evitarse el contacto con agua fría o viento durante un período de dos a seis semanas
Si se continúa en contacto con estas condiciones sin proteger el conducto auditivo después de la cirugía, las malformaciones de hueso pueden desarrollarse de nuevo.

Para evitar este tipo de malformaciones es importante el uso de tapones, gorros y otro tipo de equipos de surf que sirvan de protección a los oídos.

 
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jueves, 24 de noviembre de 2011

Oír por primera vez

Aquí os dejamos un vídeo de una chica de 29 años que nació sorda. Debido a que los audífonos no le servían de mucha ayuda, se comunicó durante toda su vida por medio de la lectura de labios.
Actualmente le han colocado unos implantes que mediante vibraciones permite que las personas sordas puedan oír.
En este vídeo puede apreciarse lo importante que es la audición y la alegría y satisfacción que se siente al oír las cosas de otro modo distinto a como las has oído siempre o simplemente que nunca has oído.

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miércoles, 2 de noviembre de 2011

La hipoacusia en niños

La mayoría de los niños oyen sin problemas desde el momento del nacimiento. Pero esto no ocurre en todos, ya que aproximadamente entre 2 y 3 niños de cada 1000 nacen sordos o con problemas de audición, y otros la pierden durante la niñez. Esto debe ser detectado a tiempo, ya que estos niños necesitan otra forma de aprender a comunicarse con los demás.

La capacidad auditiva de los bebés debe ser evaluada durante el primer mes de vida. Si durante este período se detecta algún tipo de problema auditivo, debe evaluarse por un especialista ante de los tres meses de vida. Si el especialista detecta finalmente un déficit auditivo, debe considerarse el uso de audífonos antes de los 6 meses de edad.
Para evaluar el problema auditivo de cada bebé, se realizan dos pruebas:
  • Prueba de otoemisiones acústicas: se coloca una pequeña sonda en el oído que emite sonidos y mide el eco producido. En personas con una audición normal se produce este eco, pero en personas con problemas auditivos no.
  • Prueba de respuesta auditiva del tallo cerebral: evalúa como responden el tallo cerebral y el cerebro al sonido. Durante esta prueba se colocan unos auriculares en el canal auditivo y unos electrodos en la frente y en las orejas. Se emiten sonidos a través de los auriculares y se evalúa la respuesta del cerebro a los mismos.
Una vez confirmada la pérdida auditiva, existen dos tipos de dispositivos que pueden ayudar en la audición del bebé:
  1. Los audífonos: amplifican los sonidos. Los hay de diferentes formas, tamaños y con diversas tecnologías. Pueden usarse en distintos grados de pérdida auditiva.
  2. Los implantes cocleares: requieren cirugía. Se emplean cuando los audífonos no son suficientes y el grado de pérdida es mayor.
Existen diferentes formas de ayudar a los niños con hipoacusia, son las siguientes:
  • Opciones orales/auditivas: combinan audición, lectura de labios y dispositivos como audífonos o implantes cocleares. Se llevan a cabo para el desarrollo del habla y de las habilidades auditivas.
  • El lenguaje se signos: consta de signos manuales, movimientos corporales, expresiones faciales y gestos. Es utilizado por el niño y por su familia para comunicarse.
  • Las opciones combinadas: usan ambas opciones anteriores.
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miércoles, 26 de octubre de 2011

¿Qué es la hipoacusia?

La hipoacusia es la pérdida parcial de la capacidad auditiva. Según el grado de pérdida, diferenciamos en:
  • Hipoacusia leve: la pérdida es de 20 a 40 decibelios.
  • Hipoacusia media: la pérdida es de 40 a 70 decibelios.
  • Hipoacusia severa: la pérdida es de 70 a 90 decibelios.
  • Hipoacusia profunda: la pérdida supera los 90 decibelios.
Es una de las pérdidas sensoriales más frecuentes y afecta alrededor del 10% de la población adulta. El 80% de los que la padecen tienen más de 60 años, debido a que su causa más frecuente es la presbiacusia
Según su localización en la vía auditiva, la hipoacusia se clasifica en:
  • Neurosensorial o de percepción: alteraciones que pueden afectar a la cóclea, nervio auditivo o a las vías neuronales del sistema nervioso central.
  • Conducción o de transmisión: dificultad para la transmisión normal del sonido a nivel del conducto auditivo externo, membrana timpánica u oído medio.
  • Mixta: combinación de las dos anteriores
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